El 28 de marzo de 2026, Minnesota se colocó en el ojo del huracán político de Estados Unidos al convertirse en el epicentro de la jornada de protestas “No Kings Day III” contra el presidente Donald Trump. Miles de personas se movilizaron en las calles de Minneapolis y St. Paul para exigir un cambio en las políticas migratorias, la reducción de la violencia estatal y la defensa de derechos civiles y sociales.
La convocatoria “No Kings” se replicó en los 50 estados y en varias ciudades del mundo, con organizadores estimando participación en millones de personas. En Minnesota, la protesta se cargó de simbolismo por la presencia de comunidades latinas, migrantes y grupos progresistas que han sido afectados directamente por las redadas de ICE y por decisiones de la administración Trump en la frontera con México.
Entre las voces más visibles en la marcha de St. Paul estuvieron el senador Bernie Sanders, la vicegobernadora Peggy Flanagan, el fiscal general Keith Ellison, así como figuras culturales como Jane Fonda y Bruce Springsteen, quienes se sumaron al llamado contra lo que describen como un gobierno cada vez más autoritario. La jornada no solo abordó migración, sino también la guerra en Irán, el recorte de derechos de personas trans y la concentración de poder político.
Para la opinión pública latinoamericana, la movilización en Minnesota muestra cómo las políticas de Trump siguen generando fuerte rechazo en la propia sociedad estadounidense, y se convierte en un referente para entender las tensiones políticas y sociales que atraviesa el país en 2026