Un jurado federal en California resolvió este lunes 18 de mayo de 2026 a favor de OpenAI y su director ejecutivo Sam Altman en la demanda interpuesta por Elon Musk, quien buscaba 134,000 millones de dólares alegando que la compañía de inteligencia artificial priorizó las ganancias sobre el bien de la humanidad.
El jurado de 9 miembros anunció un veredicto unánime que desestima completamente la demanda de Musk, determinando que la presenta demasiado tarde y que no existió incumplimiento contractual por parte de Altman y el presidente de OpenAI, Greg Brockman.
Origen de la controversia
Elon Musk co-fundó OpenAI en 2015 como una organización sin fines de lucro con la misión de desarrollar inteligencia artificial para el beneficio de toda la humanidad. Sin embargo, abandonó la compañía en 2018 debido a desacuerdos con la dirección estratégica.
Dos años después, en febrero de 2024, Musk presentó la demanda alegando que OpenAI había traicionado su misión original al convertirse en una organización con fines de lucro y en una filial de facto de Microsoft, su principal inversor.
Lo que acusaba Musk
El millonario estadounidense sostuvó que:
- OpenAI abandonó su compromiso con el bien público
- Se desarrolló inteligencia artificial general para maximizar ganancias de Microsoft
- Altman y Brockman violaron los acuerdos originales de 2015
- La compañía se benefició comercialmente utilizando tecnología desarrollada inicialmente con fines altruistas
Musk actualmente dirige xAI, su propia empresa de inteligencia artificial que opera el chatbot Grok, competidor directo de ChatGPT.
El fallo del jurado
El jurado llegó a tres conclusiones principales que explican el veredicto en contra de Musk:
El primero es que la demanda se presentó fuera del plazo legal establecido, lo que constituye prescripción. El segundo punto es que no hubo incumplimiento de los contratos firmados entre Musk, Altman y Brockman cuando fundaron OpenAI. El tercero es que no se comprobó que los demandados se hayan beneficiado ilícitamente del desarrollo de la inteligencia artificial.
Repercusiones del caso
La jueza Yvonne Gonzalez Rogers aceptó el veredicto y desestimó las demandas de Musk de manera definitiva. Esta decisión tiene consecuencias importantes para el sector tecnológico.
OpenAI puede avanzar con sus planes de salir a bolsa, lo que podría valorar la empresa en cientos de miles de millones de dólares. La compañía queda libre de obstáculos legales que podían haber impedido su cotización pública.
Para Elon Musk, este fallo representa un revés legal significativo. El emprendedor ya había enfrentado otros reveses en batallas legales contra OpenAI, y ahora debe buscar otras vías para defender sus intereses en el campo de la inteligencia artificial.
El caso ha sido seguido de cerca por la industria tecnológica, ya que definía el futuro de una de las empresas de inteligencia artificial más valiosas del mundo y marcaba un precedente importante sobre la responsabilidad legal de las empresas que comienzan como organizaciones sin fines de lucro y luego se convierten en empresas con ánimo de lucro.