
El papa León XIV plantó cara al presidente Donald Trump tras sus ataques por oponerse a la escalada bélica con Irán. El primer pontífice de EE.UU. declaró a reporteros que no le intimida el Ejecutivo estadounidense y que sus reclamos de paz y diálogo brotan directamente del mensaje evangélico.
La disputa estalló cuando Trump criticó al Vaticano por tildar de «inaceptable» sus amenazas de arrasar el estrecho de Ormuz y otras metas iraníes, en un conflicto que suma a Israel y tensiona la región. El magnate escaló con una imagen de IA provocadora, avivando el debate global.
Desde el avión rumbo a Argelia, León XIV enfatizó: «No temo a su gobierno; mi misión es la reconciliación basada en el Evangelio». Insistió en rechazar guerras injustas y llamó a priorizar conversaciones que salven vidas inocentes, rompiendo con la reserva vaticana habitual.
En semanas previas, el papa ha endurecido su discurso contra ataques civiles, nombrando explícitamente a Trump y priorizando ética sobre política en la crisis. Este cruce evidencia la brecha entre poder militar y llamado moral a la paz mundial.