
El Papa León XIV inició la Semana Santa con un fuerte llamado a la paz desde la Plaza de San Pedro, durante su primera misa de Domingo de Ramos. Frente a miles de peregrinos, condenó el uso de la fe para avalar violencia y declaró que «no se puede justificar la guerra en el nombre de Dios».
El pontífice instó: «Depongan las armas, son hermanos», refiriéndose a conflictos globales como los de Jerusalén y Medio Oriente. Inspirado en el obispo Tonino Bello, pidió acabar con los «destellos de las guerras» y bendijo olivos como símbolo de esperanza.
Elegido el 8 de mayo de 2025, su mensaje llega en un contexto de tensiones internacionales, con ecos hacia figuras como el presidente Trump. La homilía subraya a Jesús como «Rey de la Paz», resonando en redes y medios vaticanos.