La Coordinación Estatal de Protección Civil de Yucatán (Procivy) informa que los recientes sismos que se han sentido en el estado son de baja intensidad y no representan ningún riesgo para las personas ni para los edificios.
El viernes 5 de diciembre se registró un sismo de magnitud 4.1 cerca de Ticul, y dos más de magnitudes 3.5 y 3.7 cerca de Muna. Estos movimientos fueron leves y no causaron daños.
Aunque México está en una zona con mucha actividad sísmica, la Península de Yucatán está sobre un terreno muy estable, lo que hace que los sismos aquí sean suaves y muy poco frecuentes. En Yucatán no hay placas tectónicas que choquen y provoquen temblores fuertes, como ocurre en otros estados del sur del país.
Los sismos se perciben más en el sur del estado, pero en general, la actividad es baja. Desde 1900 hasta ahora, solo se han registrado algunos temblores, siendo el más fuerte de magnitud 4.6.
Procivy explica que la alerta sísmica en Yucatán solo se activa cuando el temblor es fuerte y cerca del estado, lo que no ha pasado con estos movimientos recientes.
Las autoridades mantienen un monitoreo constante y piden a la población informarse solo por los medios oficiales para evitar noticias falsas o alarmas innecesarias.