La Presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que las playas deben ser de acceso libre y no exclusivas para quienes tengan dinero, tras las restricciones implementadas por el alcalde de Tulum, Diego Castañón, y empresarios locales. Aunque el alcalde asegura que el acceso es gratuito, ha impuesto condiciones que prohíben llevar alimentos, bebidas, hieleras o sombrillas, con el fin de que los turistas consuman en los comercios locales.
Esta medida ha generado polémica ya que limita la libertad real de acceso a playas públicas al obligar a consumir en restaurantes con precios elevados, afectando la percepción y el turismo en Tulum. Sheinbaum calificó estas restricciones como ilegales y destacó que las playas son bienes públicos que deben estar abiertas para toda la población sin condiciones económicas ni comerciales. La estrategia surgió por la baja en la ocupación turística, pero ha sido criticada por convertir el acceso público en un privilegio para quienes puedan pagar servicios, lo que va en contra del derecho a las playas libres y abiertas a todos